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Caja de Cerillas

GODOFREDO Y PANCRACIO

GODOFREDO Y PANCRACIO

En la parada del bus...

- ¡Hola! Mi nombre es Godofredo, al verle a usted, sentado escribiendo, me han dado ganas de acercarme y preguntarle de qué se trataba...

- No crea que es algo de lo que deba sentirme orgulloso. Escribo porque haciéndolo, siento que mi alma descansa.

- ¿Descansa de verdad? Porque yo le noto un poco agitado...

- Agitado no sería la palabra adecuada, más bien yo diría perturbado.

- ¡Perturbado!

- Sí. ¿Acaso le preocupa a usted expresar sus propios sentimientos?

- Oh no, pero me parece una palabra demasiado fuerte como para ser dicha.

- ¿Qué puede decirme usted que no sea tan "fuerte"?

- ¿Qué le parece enojado?

- ¡Enojado!

- ¿Qué le parece?

- No hay adjetivo peor que describa...

- ¡Espere, ya lo tengo!

- ¿Qué tiene?

- ¡El adjetivo!

- ¿Dónde?

- En mi cabeza.

- ¡¿Dónde?!

- ¡En mi cabeza!

- ¡Ah, pues traígamela y así me quedaré su adjetivo, si es que lo encuentro!

1 comentario

Wilfred -

Un poquico de consumacion y tira tira